Por: Víctor Hernández
La participación de Cozumel como destino turístico invitado en la segunda edición del iBlue Congress en Lanzarote, España, este 12 y 13 de marzo de 2026, marca un momento clave en la estrategia internacional de nuestra ísla. No es un viaje de cortesía ni una visita protocolaria, sino la oportunidad de entrar de lleno en un espacio donde ciencia y gobernanza se cruzan para pensar el futuro de las islas frente al reto de la sostenibilidad.
El escenario no pudo ser más simbólico: los Jameos del Agua, un lugar que refleja la manera en que Lanzarote ha sabido convertir su paisaje volcánico en un modelo de gestión. Y ahí, frente a expertos de Madeira, Galápagos y otras regiones insulares, Cozumel presentará su propio ejemplo: el Fideicomiso de Cruceros, que ha cambiado la manera en que la isla se relaciona con la industria.
Será Elías Farah Ceh, director de Turismo municipal, en la representación del edil José Luis Chacón Méndez, quien exponga cómo este fideicomiso, impulsado bajo la gestión de la gobernadora Mara Lezama, que ha permitido que Cozumel deje de ser solo un receptor de barcos y se convierta en un verdadero gestor de los beneficios que genera esa industria, cuya recaudación estuvo centralizada durante décadas y que la isla solo veía pasar los números sin que se transformara en mejoras palpables. Hoy, esa dinámica cambió.
Los resultados se ven en las cifras y en las calles, donde se han invertido 33 millones de pesos en la rehabilitación del centro de Cozumel, con concreto hidráulico que soporta tanto el clima como el flujo turístico. La bolsa acumulada de proyectos aprobados alcanza los 250 millones de pesos, destinados a infraestructura básica, imagen urbana y seguridad pública, y para este 2026, el presupuesto proyectado es de 129 millones, con una primera asignación de 89 millones, enfocada exclusivamente en obra social y mejoramiento comunitario.
La presencia en el iBlue Congress también es una oportunidad para mirar de cerca el modelo de Lanzarote, pionero en limitar la capacidad de carga y apostar por un turismo de alto valor, mientras que para Cozumel, el mensaje es claro: el desarrollo insular solo será sostenible si se construye en cooperación global y con instrumentos financieros que garanticen que la riqueza generada se quede en casa.
Farah Ceh llevará al foro el cómo los cruceros dejaron de ser solo estadísticas de arribos y se convirtieron en una fuente de financiamiento para la obra pública que la isla necesitaba desde hace años. Es el ejemplo perfecto del paso de una economía extractiva a una economía regenerativa, donde el turismo no solo consume, sino que devuelve.
Cozumel llega a España no solo para aprender, sino para proponer. El objetivo es construir alianzas técnicas y humanas, demostrar que la prosperidad turística puede ir de la mano con la justicia social y que las islas, cuando trabajan juntas, pueden marcar el rumbo hacia un modelo de desarrollo más justo y sostenible.












