Cozumel, Quintana Roo, 29 de mayo de 2026.– El profesor de educación física Armin Alonso Vázquez Vivas, de la Escuela Primaria Irma Delfina López-Bersunza, lanzó un llamado urgente sobre los efectos del uso excesivo de dispositivos electrónicos en la niñez, pues señaló que cada vez más estudiantes pasan largas horas sentados, lo que dificulta la tarea de promover el movimiento y la convivencia. “Antes lo complicado era detenerlos, ahora tenemos que enseñarles a caminar y correr”, expresó.
Para el docente, la clase de educación física se ha convertido en un espacio indispensable para contrarrestar el sedentarismo, aunque enfrenta limitaciones materiales, las cuales enfrenta con creatividad, convirtiendo botellones de refresco en conos de entrenamiento, pero reconoce que la falta de infraestructura es un obstáculo: “En mi escuela solo tenemos una plancha de cemento sin árboles y el domo aún no se termina, lo que nos obliga a trabajar bajo el sol”.

Vázquez Vivas subrayó que la responsabilidad también recae en los padres, quienes deben entender que la activación física será determinante en el futuro de sus hijos, incluso advirtió que algunos niños presentan desgaste visual a los diez años por el uso constante de pantallas, lo que refuerza la necesidad de equilibrar la vida digital con la actividad física.
Además de su labor en la primaria, dedica las tardes a un club deportivo donde apoya a sus alumnos y ofrece becas a quienes no pueden cubrir una mensualidad completa. “La idea es rescatar ese talento que está dormido y que no debe perderse”, afirmó.
El mensaje del docente es claro: la tecnología no puede sustituir el movimiento ni la convivencia, y pese a las carencias, la educación física sigue siendo un espacio vital para que los niños de Cozumel crezcan sanos, activos y con la oportunidad de desarrollar sus capacidades más allá de las pantallas.





