Por: Víctor Hernández Luna
Hay silencios que aturden más que cualquier grito, y el pasado aniversario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue uno de ellos. El otrora «partidazo», que este año cumplió 97 años de existencia, pasó por Cozumel sin pena ni gloria. Atrás quedaron los tiempos de las grandes movilizaciones, las comidas con la estructura y el músculo político que hacía retumbar las calles de la isla.
Hoy, la relevancia del aniversario se redujo a un «pastel virtual» en una historia de redes sociales publicada por la presidenta del comité local, Ana Arana Martín. Un gesto digital que, más que celebrar, pareció evidenciar la orfandad política en la que ha caído el priísmo isleño. Tras la estrepitosa derrota y la pérdida de la brújula en el estado, algo se rompió en el ánimo de su militancia. Ya no es el mismo, y claro, el lector sabe perfectamente por qué: cuando el presupuesto se acaba y el poder se muda de casa, la «convicción» suele irse a empacar maletas también.
Pero mientras en unas oficinas hay nostalgia y telarañas, en el ciberespacio la guerra apenas comienza.
En estos días de efervescencia, las redes sociales se han inundado con las primeras encuestas. Como bien se ha discutido en La Grillotina, Al filo de la Crítica, los números están llegando a borbotones. Son tiempos donde se reciben y se leen constantes mediciones, muchas veces pagadas para inflar egos o para medir el terreno antes de dar el salto.
Aunque el proceso electoral formal aún no ha dado el banderazo de salida, la «fiebre de la mano alzada» ya es epidemia. Muchos ya andan queriendo posicionarse, buscando una rendija por donde asomarse al presupuesto del 2027. Los resultados de estas encuestas tempranas son, como siempre decimos, una fotografía del momento, y a veces una foto con mucho filtro.
Al final de cuentas, es el ciudadano quien tendrá que definir qué es realidad y qué es espejismo. Por ahora, entre pasteles virtuales y gráficas de colores, la política en Cozumel se mueve más por la urgencia de no quedar en el olvido que por una verdadera oferta para la isla.












