Cozumel, Quintana Roo, 10 de diciembre de 2025.- La Secretaria de Gobierno del Estado, Cristina Gómez Torres, afirmó que el índice de delitos de alto impacto en la isla se ha reducido de manera considerable, aun cuando la semana pasada se registró la ejecución de un masculino, hecho que generó preocupación entre la ciudadanía.
La funcionaria subrayó que la estrategia de seguridad se mantiene activa y que diariamente, en la mesa de coordinación por la paz, se refuerza el compromiso de cerrar círculos y trabajar en equipo para contener la operación de grupos criminales. Señaló que las acciones han permitido la captura de líderes delictivos, aunque reconoció que tras estas detenciones surgen nuevos integrantes que buscan ocupar esos espacios, lo que obliga a redoblar esfuerzos en materia de prevención.
Gómez Torres insistió en que la clave está en evitar el desarrollo de nuevas células y mantener la tendencia de reducción en los delitos de mayor impacto. Sin embargo, la afirmación contrasta con la percepción ciudadana, que observa cómo los hechos violentos continúan ocurriendo, lo que genera dudas sobre la efectividad real de las estrategias aplicadas.
Entre las medidas destacadas, mencionó la instalación de cámaras de vigilancia en comercios, conectadas al sistema C2, con el fin de ampliar el alcance de la vigilancia en la ciudad. Aclaró que estos dispositivos se conectan únicamente hacia el exterior, garantizando que no se vulnera la privacidad de los propietarios.
La Secretaria recordó que se han logrado detenciones importantes en la isla, resultado del trabajo coordinado entre corporaciones y de la participación ciudadana a través de denuncias. Recalcó que la colaboración entre comunidad y autoridades es fundamental para sostener los avances y consolidar un entorno más seguro.
Finalmente, reiteró que la estrategia de seguridad en Cozumel se basa en la coordinación interinstitucional, la prevención y el uso de tecnología. No obstante, la reciente ejecución y la persistencia de hechos violentos evidencian que, aunque las cifras oficiales hablen de reducción, la realidad en las calles sigue siendo un reto que exige mayor transparencia y resultados palpables para recuperar la confianza de las familias.











